Coworking, ¿por qué no?

El coworking nació en San Francisco en 1999, como una evolución del trabajo colaborativo, que ha florecido en Europa en tiempos de crisis económica. Es la nueva forma de trabajar y relacionarse con miles de profesionales que deciden compartir espacio de trabajo y desarrollar nuevas maneras de colaborar.

La suelen emplear autónomos y startups, para trabajar y unir fuerzas y ayudarse mutuamente en el desarrollo de sus proyectos o ideas, pero estos profesionales que no comparten ni sector, ni empresa, ni actividad. Compartir oficina con otras personas ha pasado a ser algo más que ahorrar dinero, permite encontrar entornos de trabajo innovadores que nos permitan ser más abiertos y productivos. Se trata de una filosofía de trabajo en la que se fomenta sobre todo la colaboración y la comunicación, permitiendo que se creen sinergias en las que todos salen ganando.

En un centro de coworking se busca que tanto el espacio como la decoración se salgan un poco del típico patrón de oficina, para que también sea un lugar multifuncional donde desarrollar otro tipo de actividades culturales. La infraestructura es mucho más competitiva que la que tenemos en casa. Podemos disponer de sala de juntas donde recibir a nuestros clientes, un lugar donde separar vida laboral y personal, etc. Además, existen infinidad de tarifas y ofertas de arrendamiento, precios por día o por mes, incluso existe la posibilidad de comprar bonos por horas desde 5 euros.

Ejemplo de centro coworking

Esta tendencia va ganando cada día más adeptos por sus innumerables ventajas, entre las cuales están:

La reducción de costes: tanto los profesionales independientes como las StartUps no disponen de muchos recursos, compartir una oficina entre 4-6 profesionales supone reducir considerablemente el gasto y poder aprovechar los recursos limitados para otro fin. Por otro lado, también es posible acudir directamente a oficinas ya pensadas para practicar el coworking por una cantidad diaria, semanal o mensual.

Intercambio de ideas: estos espacios son perfectos para intercambiar  ideas, resolver dudas y trabajar en equipo con los compañeros. Incluso en algunos casos, compartir proyecto para llegar a un cliente más grande.

Espacios de trabajo: trabajar en un espacio más adecuado, útil y funcional en el que dispones de cualquier tipo de material, herramienta o recurso que necesites, es mejor que trabajar en casa.

Punto de encuentro: concertar una reunión con algún cliente o proveedor en casa resulta algo poco profesional e incluso extraño, por lo que el coworking es una opción genial para citarte con tus contactos en tu propia oficina, lo cual da una mejor impresión.

Asesoría rápida y gratuita: en un espacio coworking siempre podrás pedir consejo y consultar con tus compañeros, además, una opinión externa siempre te servirá para medir el impacto o la efectividad de lo que estás haciendo.

Realizar eventos: si buscas presentar tu empresa o el lanzamiento de un producto o hacer una presentación, puedes hacerlo en tu oficina coworking, ya que generalmente están muy bien equipadas para este tipo de eventos.

Hacer contactos: si en tu oficina te relacionas con diferentes profesionales, te ayudará a ampliar tu red de contactos, que siempre es positivo ya que podrían requerir tus servicios, o tú los suyos, en un momento dado.

Conocer el entorno: uno de los beneficios importantes del coworking es que puedes entrar en el entorno del emprendimiento. Ya que al trabajar con otras personas, compartirán contigo novedades de la industria, y si eres bueno detectando oportunidades de negocio, seguramente el coworking te será de mucha ayuda.

Pero a pesar de las ventajas, el coworking no vale para todos igual. No todos los profesionales trabajan con igual libertad en este tipo de entornos. Hay trabajos que requieren confidencialidad, silencio y más concentración que otros. Es por eso que las empresas que gestionan estos espacios deben elegir bien a sus inquilinos para que exista una cierta harmonía. Las incubadoras de empresas y centros de negocios, por ejemplo, no parecen encajar en el modelo coworking, ya que a menudo no fomentan la vida social ni las prácticas de gestión de modo colaborativo y obviamente tampoco suelen mostrar una atención especial en la comunidad.

Un dato: Según un estudio realizado por la Universidad de Michigan Ross School of Business, el coworking ayuda a ser más productivo y a prosperar. “Escuchamos a menudo que las personas no quieren trabajar en un entorno tradicional de oficina, pero echan de menos interactuar con la gente”, explica Gretchen Spreitzer, coautor. “La investigación muestra que la gente es más productiva y colaborativa cuando trabajan rodeados de personas. Los encuentros casuales y la conversación precipitan la creatividad y las ideas son compartidas“.

Sinergia

Además los usuarios están de acuerdo. Un reciente informe de DeskWanted Global Censo Coworking apunta que el número de espacios de trabajo compartidos en todo el mundo ha crecido un 87% en el último año y desde el año 2010 se ha triplicado. Estados Unidos encabeza el ranking, seguido de Alemania, Reino Unido, y Australia. La actividad se consolida en España, donde actualmente existen más de 500 centros repartidos en 36 provincias españolas que acogen a más de 4.000 emprendedores, autónomos y freelance. Y países como Ghana, Kirguistán, Pakistán, Puerto Rico y Venezuela están abriendo ahora sus primeros espacios de trabajo compartido.

Fuentes:

https://es.finance.yahoo.com/blogs/emprender-con-%C3%A9xito/boom-del-coworking–networking-entre-los-emprendedores–las-ventajas-de-compartir-espacio-de-trabajo-192601465.html

http://webonomia.com/blog/que-es-el-coworking-y-sus-beneficios/

http://www.yotambienfuiunfreelanceadolescente.es/que_es_coworking.html

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